Tío,
te estamos esperando
Si
usted tuviera un tío rico y famoso que le envía dinero todos los
meses, pero que nunca lo visita, ni menos aun se acuerda de su
cumpleaños, ¿lo sentiría realmente parte de su familia?
Y si
este tío apareciera con frecuencia en la televisión recibiendo
aplausos de unas cuantas personas de corbata como abucheos de muchas
personas pobremente vestidas, ¿estaría orgulloso de llevar su
apellido?
¿Sabe
usted, señor lector, que en estos momentos en Arequipa se viene
desarrollando la convención empresarial más grande del país? Se
trata de la vigésima octava Convención Minera, la cual, bajo el
lema "Minería: Unión de esfuerzos para el desarrollo del Perú",
reúne a miles de empresarios mineros, peruanos y extranjeros. Con
este ya son 28 los años que tiene esta convención y su importancia
en el continente es cada vez más destacada.
Si no
estaba enterado, no se preocupe, es solo un síntoma más de lo poco
que hace el sector minero para difundir la importancia que su
actividad tiene para el país. Es también una muestra de su
relativamente limitada inserción dentro de la vida diaria de la
sociedad peruana. Paradójicamente, somos un país minero, con una
larga historia y con un futuro claramente asociado a la minería.
Por ejemplo, si bien muchos no lo sabemos, somos el primer productor
mundial de plata; y a pesar de ello, la minería no aparece en la
lista de actividades de bandera del país, aunque tiene más méritos
para estarlo que otros productos allí incluidos.
Es
evidente que las empresas mineras, en los ámbitos particular y
colectivo, no han comprendido cómo las vemos los peruanos, qué
esperamos de ellas, ni por qué son tan rechazadas en algunos
sectores de la sociedad. Si bien es cierto que la minería de hoy
arrastra muchos pasivos de su actividad pasada, esta no es la única
explicación para la situación complicada que se le presenta cada
vez que se pone en frente de los ciudadanos de a pie.
Es
hora de que las empresas mineras hagan algo para evitar conflictos
innecesarios y para generar un clima acogedor dentro de la sociedad
peruana; para ello requieren dar a conocer a los peruanos que,
gracias a las mejoras técnicas, el nivel actual de contaminación
que ocasionan es bajo, que generan miles de puestos de trabajo
--directos e indirectos--, que aportan miles de millones de soles al
presupuesto nacional, que realizan obras para el desarrollo de las
zonas donde operan
en fin, que no son los malos de la película.
Sería
grato que el tío famoso llegara un día a la puerta de su casa, le
contara que el tiempo que no lo vio también pensó en usted, que
recordó todos sus cumpleaños y que lamentaba no haber llamado
nunca, que se disculpaba por no haberse preocupado más por la
familia; y que, además, le prometiera que en adelante los aplausos
los recibirá también de quienes no visten corbata.
Víctor
Aubert Rothgiesser
Arellano
Investigación de Marketing
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