Servicio de Correo Interno

Página Principal Empresa Metodología Clientes Publicaciones
 
Los banqueros también van al cielo

Con las disculpas del lector, contaré que hace 40 años, el humorista peruano Sofocleto escribió uno de sus libros más ácidos titulado “Los Cojudos”, donde decía que había muchas formas de quedarse “C”, como por ejemplo ver a una morena despampanante salir corriendo de su casa en un temblor y no poder reconocer quien es por que se tapó la cara. Decía también que una de las formas de curarse de la “C” era pasar unos meses en un banco, por que en un banco no había ningún “C”, ya que todos allí eran unos “P”. Creo que si Sofocleto hubiera visto entregar el premio Nobel de la paz 2006 a Muhammad Yunus, el fundador del Grameen Bank, de Bangla Desh, hubiera variado un poco su opinión sobre los banqueros.

Aunque como peruano cada entrega del premio Nobel me deja el sinsabor de que no le den el de literatura a Vargas Llosa, no puedo negar que la elección del Nobel de la Paz de este año me parece sumamente acertada. Sin duda muchos banqueros y economistas estarán de acuerdo conmigo, por varias razones.  

La primera es por cierto que se reconoce en Yunus el inmenso valor de quien ha dedicado toda su vida al servicio de los más necesitados, como se espera de un Nobel de la Paz. Pero, más allá de ese aspecto, concordarán en que se trata de un premio muy especial, pues con él se pone en relieve  a alguien que es creador de factores de buena convivencia mundial. En verdad, a diferencia de muchos otros Nobel de la Paz, a los cuales se premió por buscar recobrarla,  como a la birmana Suu Kyi en su lucha contra la tiranía de su país, el costarricense Oscar Arias por ayudar a salir de una guerra y la madre Teresa de Calcuta por aliviar a los que más sufren,  en el caso de Yunus se reconoce a alguien que ayuda a que la paz se cree y se mantenga.  

Mejor aún, este premio plantea que detrás de este trabajo a favor de la paz, se encuentra una actividad que para muchos, como Sofocleto, está reñida con los principios de la fraternidad humana: la actividad bancaria. Si bien pudieron legítimamente darle a Yunus el Nobel de Economía, por ser el abanderado de la creación de riqueza desde abajo y ser el creador del microcrédito y del banco de los pobres, lo importante es que dándole el Nobel de la Paz la academia sueca reconoce la importancia de la banca y las finanzas en el mantenimiento y la creación de la armonía social. Tremendo logro.  

Los banqueros que no hayan reparado en la importancia de este premio, podrán ahora quizás entender su relevancia. En el fondo, les está mostrando que, si se portan bien, ellos también pueden entrar al cielo, y que Muhammad Yunus estará algún día abriéndoles la puerta.

Rolando Arellano C.

Centrum Católica

Arellano Investigación de Marketing

Ir a más artículos

 

 

 

 

 

Consúltenos sobre cómo saber más de sus consumidores...
Contáctenos
Arellano Investigación de Marketing S.A.
Av. Paseo de la República 3952 - Miraflores - Lima 18 Perú
Teléfono:(51-1) 221 73 30 / Fax:(51-1) 222 40 86
Servicio de Correo Interno