Servicio de Correo Interno

Página Principal Empresa Metodología Clientes Publicaciones
 
Los Centros Comerciales

Hoy que hay tantos proyectos de centros comerciales en el país, discutidos por algunos y bienvenidos por otros, la historia nos puede ayudar a mostrar la importancia que tienen estos establecimientos para la vida en sociedad. 

Hace miles de años, cuando los grupos humanos vivían de su propia producción, algunos hombres cansados de comer lo que cazaban o recolectaban decidieron intercambiar sus productos y escogieron entonces un punto equidistante donde hacer el trueque de sus mercancías. Con el tiempo, a este lugar de intercambio, se le sumaron escuelas, iglesias, municipios y otras instituciones requeridas por la comunidad aledaña. Así, alrededor del mercado se formaron las ciudades, que se convirtieron en el eje de la sociedad humana. A partir de allí, durante siglos, la plaza del mercado fue el centro neurálgico social, donde no solo se intercambiaban productos, sino también ideas: en los mercados se gestaban las revoluciones y también los romances que formaban las parejas del futuro.  

Sin embargo, debido a los ruidos, malos olores, desechos y otros problemas, los mercados fueron poco a poco trasladados a la periferia de las ciudades, dejando a la plaza central como un lugar de encuentro puramente social. Mientras en los mercados se vendía y compraba ropa y alimentos, en las plazas centrales las familias paseaban y las parejas daban vueltas intercambiando miradas, que luego se transformaban en amores y matrimonios.  

Desgraciadamente esta división no duró mucho tiempo pues, al no tener interés comercial, la gente comenzó a visitar los centros tradicionales cada vez con menor frecuencia. Al igual que en el Centro Histórico de Lima, en todo el mundo apareció entonces el problema del abandono del centro tradicional de las ciudades. Conjuntamente con ello, las ciudades enfrentaron problema mayor: ¿Dónde se encontraría la gente, para conocerse e intercambiar miradas, ideas o amores? ¿Dónde se depositaría el nuevo corazón social de la ciudad? Felizmente la solución parece venir en ese invento aparentemente moderno de la economía: los centros comerciales.  

En efecto, en los centros comerciales se observa todo aquello que antes se encontraba alrededor de la plaza de armas. Allí se mezcla la oferta comercial (necesaria para atraer frecuentemente al ciudadano), con bancos, academias, consultorios médicos y hasta oficinas del gobierno, y también se dan diversas posibilidades de entretenimiento, juegos, cines, salas de conciertos y restaurantes. Hoy, como antes a la plaza del mercado, es a los centros comerciales donde las familias van de paseo para disiparse, donde los muchachos acuden para encontrar a las chicas y donde señoras y señores salen para ver y ser vistos.  

En fin, en los centros comerciales modernos se vuelve a encontrar el espíritu de la plaza de antaño y, aunque suene extraño para algunos, es quizás en ellos donde las ciudades podrán recobrar parte de la convivencia ciudadana que estaban perdiendo.

Rolando Arellano C.

Centrum Católica

Arellano Investigación de Marketing

Ir a más artículos

 

 

 

 

 

Consúltenos sobre cómo saber más de sus consumidores...
Contáctenos
Arellano Investigación de Marketing S.A.
Av. Paseo de la República 3952 - Miraflores - Lima 18 Perú
Teléfono:(51-1) 221 73 30 / Fax:(51-1) 222 40 86
Servicio de Correo Interno