Cómo
leer el Top of Mind
En
su edición de tercer aniversario, Día 1 publicó y comentó una
lista de recordación de marcas en el público general de Lima,
cuyos datos forman parte de un estudio quincenal de monitoreo de
algunas categorías que nuestra empresa realiza con MPG, Media
Planning Group. Esos datos, sobre todo los relativos al “Top of
Mind” (TOM, marca más recordada), han hecho que algunos se
alegren con los resultados y que otros los reciban con menor
entusiasmo. Por ello conviene resaltar algunos aspectos del TOM que
ayuden a comprender mejor su verdadera utilidad.
Primeramente,
aparte de considerar el porcentaje de error estadístico científicamente
aceptable en los estudios por muestreo, al recibir los datos de TOM,
el gerente debe preguntarse si ellos se provienen del público que
le interesa como clientes, o si es necesario segmentar la fuente. Así,
si nuestro producto es de uso especializado, deberíamos analizarlo
entre el público especial al que se dirige, en sexo, edad, ocupación,
estilo de vida, ingreso o cualquier otro motivo relevante, más que
preocuparnos de si la población general lo recuerda o no.
En
segundo lugar, el gerente debe analizar las razones que explican las
cifras, pues algunas pueden ser adecuadas y otras serlo menos. El
que nos recuerden mucho no es bueno, si por azar las razones por las
que lo hacen no son aquellas que nos convienen más. ¿Somos
primeros por ser los más antiguos? ¿O los más baratos?, ¿Por ese
problema grave que tuvimos hace algún tiempo? o, es que realmente
nos conocen mucho por que somos muy buenos.
Un
tercer punto a observar es el aspecto económico. ¿Cuánto nos
cuesta ser los primeros en el TOM, o cuánto le cuesta a nuestro
competidor serlo? En otras palabras, debiéramos analizar la
rentabilidad entre el costo de estar muy presente en la mente de la
gente y la utilidad que se retira de ello en ventas o acceso a
mercados. Así, un productor que basa su estrategia comercial
en una gran fuerza de ventas propia, podría requerir menos
presencia de marca que otro que prefiere actuar atrayendo a sus
clientes a sus tiendas.
Conviene
aquí también, en cuarto lugar, analizar si los resultados
observados corresponden a una situación relativamente estable del
mercado o si obedecen a un “hipo” generado por alguna actividad
muy reciente, propia o de la competencia. Todo gerente sabe que una
campaña publicitaria grande o una oferta promocional intensa pueden
cambiar el panorama competitivo de un momento a otro. De hecho, esta
es la razón por la cual MPG hace el análisis quincenal de los
datos recolectados en el estudio comentado.
En
fin, si luego de hacer todo este recorrido crítico, encuentra que
su TOM se justifica en los diversos aspectos, el gerente puede
sentirse orgulloso y felicitarse, por que el mercado responderá
felicitándolo con su preferencia.
Rolando
Arellano C.
Centrum
Católica
Arellano
Investigación de Marketing
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