La
importancia de prever
Nadie
puede asegurar a ciencia cierta que en el futuro no se repetirá una
emergencia similar a la del 15 de octubre en nuestro País. Este miércoles,
el Norte de Chile nos lo recordó con un terremoto de magnitud
similar, y estamos seguros que en algún momento, mañana o dentro
de varios años, volveremos a escuchar noticias parecidas. Lo peor
es que si hoy hubiera un sismo igual, casi nada cambiaría con
respecto al que tuvimos hace unos meses.
Como
una colaboración con la sociedad, hace unas semanas el personal de
Arellano Marketing realizó una investigación para conocer las
consecuencias profundas del terremoto de Pisco en la población de
esa ciudad, así como en las personas que viven en Lima. Por medio
de entrevistas, encuestas y análisis a profundidad, el estudio
encontró algo que quizás estemos olvidando: la necesidad de prever
el comportamiento para otras emergencias.
Los
resultados del estudio nos muestran que en el terremoto de Pisco las
pérdidas humanas fueron importantes, no solamente en número, sino
en la influencia que tuvieron en la población. Cada pisqueño señala
haber perdido al menos un familiar y cuatro amigos o personas
cercanas. Nos mostró también que en Lima la mayor parte de la
gente tuvo pánico y actuó de manera desordenada, lo que ocasionó
el caos que se vivió esa noche. Quizás eso explica por qué una
gran parte de la población atribuye esos hechos a fuerzas mayores
que las de un fenómeno natural.
Pero
también el estudio nos mostró que la mayor parte de la gente, el
86% de ella, reconoce no haber estado preparada para actuar en
esos momentos. De la misma manera dos tercios de la población señalaron
no saber usar un extintor, y no tenemos certeza que el tercio
restante realmente sepa hacerlo correctamente. Más aún resulta
interesante que la mayor parte señala que, hasta ese momento, la
seguridad y la prevención no eran asuntos relevantes o prioritarios
para ellos. Felizmente esa actitud cambió notablemente.
En
efecto, a partir de allí, la mayor parte de la población presenta
la intención de prepararse para futuros siniestros, y demanda que
autoridades, instituciones y asociaciones colaboren en eso. Los
peruanos nunca nos hemos caracterizado por ser precavidos, por lo
cual esta nueva actitud de prevención es una novedad importante
entre los diversos cambios que se están dando recientemente en
nuestro país.
Creemos
por ello que es muy conveniente que los ministerios y las
autoridades municipales en coordinación con FORSUR se ocupen de la
reconstrucción de la zona afectada. Pero no debemos dejar que esa
tarea opaque la otra necesidad que se presenta en este momento, la
de estimular la prevención, ante los sismos y cualquier otra catástrofe
que pudiera presentarse.
Eso
no solamente sería bueno para minimizar los daños en un
acontecimiento futuro similar, sino que de paso contribuiría quizás
a generar esa tendencia a la prevención en general, que tanta falta
nos hace.
Rolando
Arellano C.
Centrum
Católica
Arellano
Investigación de Marketing
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